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lunes, 31 de mayo de 2010

Distancia versus Destino, pero miedo y respeto a ambos


Tocó la hora de marchar, al principio estas sóla, conoces gente, bien o mal, como en todos lados, pero tú sola.

Situación en la que sientes a un ser querido lejos, pero cerca de ti, quieres verle y abrazarle contarle todo acerca de ti, y escuchar sus historias. A veces no sólo es conformarse con una llamada telefónica, ni correos electrónicos ni verle en fotos, sino que necesitas experimentar de nuevo esa sensación de tener un minuto al lado de aquellas personas que tanto te llenan, te dan calor y energía para seguir adelante aunque las cosas vayan bien, más los necesitas si te van mal, y coraje te da cuando sabes que alguien, a unos cuantos kilómetros o al otro lado del mundo, lo pasa mal y no puedes hacer nada para estar ofreciéndole tu hombro para que deposite en ti sus lágrimas, moverias cielo y tierra para estar a su lado, pero no puedes, dependes de un billete avión cuya cantidad de dinero que piden y posees no puedes permitir de comprar, así que no te queda otra que seguir lejos e intentar llevarlo lo mejor posible.

Si si, la distancia,... Puede unir almas que, después de estar tiempo sin verse, su unión se haga más fuerte, pero no olvidemos que es la culpable de hacer que muchas se separen y, quizás, no se vuelvan a encontrar, ya es cosa del destino, causalidad o casualidad...

Cosa del destino que conozcas a una persona, por causalidad o casualidad que la vuelvas a ver, pero llega el momento de que la distancia juegue su carta, puede ser que el destino, sin tu saberlo, quiera que te unas a esa persona, pero la gran jugada de la distancia es que se separen y tal vez el destino cambie su estrategia y prepare otra jugada, haciendo que no se vuelvan a cruzar los caminos de esas posibles almas gemelas, no necesariamente media naranja.

Para mantner vivo el amor a distancia, si el destino es que estén unidas, hay que trabajar mucho, confiar el uno en el otro y mostrarse fidelidad siempre, por supuesto, no apagar nunca la llama, conservarla mediante la comunicación contándo de todo y exprimir los momentos felices juntos, sacando el máximo jugo a esos momentos en que estás en tu nuevo lugar, o cuando estas en tu hogar.

Unas veces necesitamos un ojalá tuviésemos a todos juntos para disfrutar a la vez, y otras, un necesitamos un tiempo para alejarnos aunque sea corto para volver con fuerza a vernos, pero no tan largo. Unas veces deseamos empezar de nuevo, otras veces, volver y cambiar cosas de nuestra tierra, cosas que no nos llenan por algo que merezca la pena volver.

A veces el destino juega a favor de la distancia, y las personas, incluso en un mismo sitio relativamente pequeño, son arrancadas sin más del camino. Extraña coincidencia cuando se encuentran fuera del mismo lugar, que produce en quienes se encuentran alegria del encuentro por muy corto que sea.

Sé feliz, aunque creas que no tienes motivo, sonrié.

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